JUNTA DE CÁRITAS
ESTRUCTURA

 

    En la reciente historia de esta Parroquia     SANTA MARIA, MADRE DE LA IGLESIA 
la Comisión que primeramente  inició sus actividades fue la oficializada como 
Junta Parroquial de Cáritas
.

Su actuación caritativa ha supuesto 
que sea el carisma parroquial distintivo, reflejado en ésa su 
"opción preferencial por los pobres".

"Cristo es también la cabeza del Cuerpo de la Iglesia;
Él es el Principio, el Primogénito de entre los muertos,
para que sea Él el primero en todo
"
(Col 1, 18).

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1. Cada Comunidad parroquial es como un cuerpo humano, siendo Cristo su cabeza.
   Cada feligrés pertenece a la Comunidad, sin por ello ser idéntico a otro: formamos un solo cuerpo, aunque cada cual seamos distinto, como lo son los miembros de un cuerpo humano... pero todos unidos y regidos por la Cabeza (que es el mismo Cristo).

   Lo que explica que en cada Parroquia pueda darse la diversidad en la unidad.
   Pero siempre bajo la guía de una sincera Fe en Cristo, nuestro Salvador.

   Distintos somos los creyentes: niños, jóvenes, adultos y mayores. Pero es la misma Fe que profesamos, y la misma Liturgia con la que la celebramos, y la misma Comunidad en la que crecemos.

   2. Por nuestra condición humana, es inviable vivir en unidad. 
   El natural egoísmo, el afán de protagonismo, la tendencia a sobresalir, la impaciencia, etc., hacen prácticamente imposible mantener la unidad. 

   Sólo quienes viven la Fe pueden caminar unidos, sin fricciones graves. 
   Porque en ellos es realidad el Perdón: si preciso fuera "por día hasta setenta veces siete".

   3. Pero San Pablo apunta aún más hondo. 

   En la Comunidad de creyentes, aun mantenida la unidad de Fe, pueden darse apreciaciones de categoría.
   Pues bien, no se olvide que aquellos creyentes de menor entidad deben ser considerados "como los más importantes", revistiéndoseles de honra y consideración mayores.
   Tal ha de ser en la convivencia cristiana.
   Se les ha de prestar especial atención y ayuda a los

  - débiles (niños, enfermos y disminuidos, ancianos), 
  - marginales (pobres, inmigrantes, derrotados o fracasados),
 
- separados,
  - alejados, etc.

   4. Pues, como nos apunta el Apóstol: "Los miembros del cuerpo, que tenemos por más débiles, son indispensables. Y a los que nos parecen los más viles del cuerpo, los rodeamos de más honor" (1 Co 12, 22 – 26).


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